Uno de los problemas que tiene España, a mi modo de entender, es el
de la especialización laboral. Yo que cuando acabé de estudiar trabajé
en trabajos diversos pude comprobar cómo en muchas ocasiones, bendito
sea, realizaba trabajos por el que no estaba cualificado, cuando en el
mejor de los casos me daban un curso de 3 días sobre un tema que no
tenía ni idea y al cuarto me ponía a desempeñar ese oficio. O cómo la
formación llegaba a los meses de estar ya trabajando.
Sin ir más
lejos (obviando que hay gente bastante cualificada en cualquier oficio o
trabajo) sólo tenemos que pensar en las veces que hemos ido a comprar
un ordenador o televisor LED y el que nos lo intenta vender sabe menos que
nosotros.
Pagamos trabajo y/o conocimiento. La persona que tiene
un problema con la instalación eléctrica, llama a un electricista y tan
sólo en 10 minutos nos lo soluciona, y sólo ha cortado un cablecito y ha
instalado otro, y nos cobra por ello por ejemplo 50 €. "Joer 50 euros
por 10 minutos" bien podría decir la persona que suelta el billete. Pero
ahí no estamos pagando trabajo, el tiempo dedicado, sino estamos
pagando especialización, conocimiento. Estamos pagando el hecho de saber qué cable cortar y qué cable instalar.
En otros casos estaremos pagando comodidad, tiempo, trabajo, algo que
podríamos hacer nosotros pero pagamos para que nos lo hagan otros.
Una vez hecha esta introducción me gustaría compartir con vosotros un caso real que me ha ocurrido hace unos días. Continuar leyendo...